Tras la partida de sus padres, Sumire Kuramoto se quedó sola con su hermano mayor. Con el corazón acelerado, anhelaba a su hermano, viéndolos participar en repetidos actos incestuosos. Con una sonrisa inocente, retorció su asombroso cuerpo, permitiendo que el pene de su hermano la penetrara hasta eyacular dentro de ella.