Mi tío ha estado raro últimamente… Nos pidió a mi madre y a mí que lo visitáramos. Nos sentamos en silencio, cabizbajos. Le dije que podía ayudarlo en todo lo que pudiera, pero me regañó, diciéndome que no hiciera promesas que no debía cumplir. Luego me exigió que le mostrara mis partes íntimas… Después de que lo hice, unos días después me tocó rogarle que se insertara el pene…