Nana, una secretaria muy trabajadora, se ve obligada a servir a su desagradable jefe tras ser adquirida por una despiadada empresa de informática. La obligan a beber un afrodisíaco, con el cuerpo empapado en sudor, lamida por la saliva del jefe y sometida a orgasmos forzados y tratamientos sadomasoquistas. Su sensible cuerpo, abrumado por el afrodisíaco, eyacula constantemente, con la saliva goteando, ¡anhelando un órgano masculino! El nuevo trabajo de la secretaria es servir a un esclavo sexual rebosante de fluidos...