A pesar de la oposición de mi entorno, tuve una hija a temprana edad. Aunque fue un trabajo duro, crié a mi querida hija, Zi, sola y meticulosamente. No quería que mi hija pasara por las dificultades que yo pasé. Quería que fuera más feliz que nadie. Aunque eso era lo que pensaba, nunca imaginé que el novio de mi hija, Gangjun, me abrazaría a escondidas y a la fuerza a sus espaldas. Soy la madre de esa niña, pero... Atrapada entre la maternidad y las limitaciones del corazón de una mujer, sentí un profundo arrepentimiento.