¿Cuándo empezó? Sintiéndome abandonada por mi familia y sin sentido de pertenencia, ni siquiera podía negarme a las tareas de la Asociación de Padres y Maestros, viviendo una vida de autoengaño. Para añadirle un toque de color a esa gris rutina diaria, llegó el nuevo profesor, el Sr. Saji. Sin darme cuenta, empecé a sentirme atraída por él, esperando con ilusión las sesiones mensuales de la Asociación de Padres y Maestros… Sabiendo perfectamente que era algo que no debía hacer, sin darme cuenta, ya le había dado varios besos. Cuanto más intentaba reprimir mis sentimientos, más me costaba; el intenso placer que recorría mi cuerpo me abrumaba…