Aunque la persona que te importa sea el juguete sexual de otro, ¿aún puedes amarla? Ella, a quien originalmente querías cuidar, perdió su virginidad con un hombre mayor que conoció por primera vez y que no le gustó antes de conocerme. Fue grabada en secreto y se convirtieron en amantes. Su boca, vagina y ano fueron usados como conductos para los deseos de hombres mayores desconocidos. Semen mezclado con fluidos intestinales se desbordó de su vagina y ano, de donde recibió eyaculaciones irresponsables de hombres de mediana edad… y tú te lo bebiste todo con gusto. Aun así, ¿aún puedes amarla?