Yuta huyó de casa de sus padres y se encontró en la puerta de su casa tras una larga ausencia. Su madre, que estaba de compras, lo vio y lo llevó adentro, pero la reacción de su padre fue desalentadora. Su hermana menor, Sawa, le tomó la mano y le preguntó en la sala: "¿Por qué has vuelto?". Yuta no pudo responderle, su mente repasaba el pasado. Recordó haberle vendado los ojos a la aún inocente Sawa y haberle metido los dedos en su aún inocente vagina... Después de cenar, fue al baño, y Sawa, desnuda, apretó sus pechos contra él, diciendo: "Juguemos a otra cosa". Yuta, confundido, continuó acariciando su pene, luchando por contener el orgasmo...