Yamada, un empleado incompetente, es constantemente regañado por su superior, Hibiki. Aunque Hibiki es hermosa y muy capaz, Yamada se frustra a diario por sus duras palabras. Un día, mientras busca una prostituta para entretenerse, descubre por casualidad a una conocida que trabaja como tal. La llama una vez, casi creyéndolo, ¡y resulta que en realidad es su jefa, Hibiki! Más tarde, cuando le preguntan al respecto en el trabajo, ella no recuerda nada. «Esto es genial», piensa, y así sigue viendo a su jefa como prostituta para aliviar su estrés diario.