Después de que mis padres se volvieran a casar, empezamos a vivir con mi hermanastra, Chun. Era tímida y no le gustaba mucho acercarse a los demás. Sin embargo, un día, al ver sus pechos al descubierto al inclinarse, ¡mi hermanastra se volvió loca! La estimuló sin parar y tuvo relaciones sexuales con sus pezones y su sensible vulva. Le acarició los pechos en desarrollo hasta que al instante alcanzó el orgasmo y se volvió sensible.