El día que volví a casa, mi hermana vino. Cuando le dije que no estaba, me pidió que fuera su novio por un día e incluso me invitó a ir de compras con ella. Estaban muy cariñosas, con las caras muy cerca, casi besándose. Si hubiera aceptado a mi hermana así, todo habría empezado. Pero cuando me sentí tentado por esos pechos enormes… ya no pude contenerme.