Aunque te encuentres con un pervertido en el tren, no puedes hacer ni un ruido. El pervertido está mirando a una chica de instituto seria, serena y guapa. En cuanto la encuentra, enseguida le mete la mano bajo la falda y empieza a jugar con su vulva intacta... Jeje, se pone tan cachonda que se hace pis. Ah, estoy satisfecho... ¡Oye! Me agarra la mano y no me suelta. E incluso me muestra una cara llena de deseo... ¡Yo, siendo agarrado por esta chica de instituto súper pervertida...!