En los hoteles del área metropolitana de Seúl, son frecuentes los actos indecentes contra las camareras de piso. El personal del hotel, llamado en respuesta a las quejas, se ve impulsado por la lujuria a comportarse de forma anormal. Las desnudan y las violan sin vacilación. Se han grabado imágenes de cuatro camareras de piso a las que les han quitado la vida.