Satomi, una mujer casada y sexualmente frustrada que lleva tres años sin tener relaciones sexuales, se encuentra un día con un pervertido en un tren. Experimenta una emoción que trasciende el miedo y, impulsada por la sed de excitación, se percata de las acciones del pervertido y vuelve a subir al tren con la esperanza de reencontrarse con él.