Se casó con su exjefa, Eureka. Ambos tuvieron problemas durante el viaje. Noboru chocó contra un coche aparcado por un error de conducción, y los hombres le gritaron. Los perdonaron en el acto, pero ya habían tenido un choque similar por alcance en el pasado, cuando su jefa, Eureka, fue llevada con matones. La pareja temía que el maldito incidente se repitiera. Y su presentimiento fue acertado.