Esta vez, fue un encuentro con lo desconocido. Su primera experiencia con un baño de burbujas. Una anfitriona de baños de burbujas, traída especialmente de Yoshiwara, le enseñó a aplicar lubricante y a usar la esterilla. Sexo oral inmediato, una silla erótica, un periscopio: todas fueron experiencias nuevas. A pesar de ser ella quien daba placer, estaba tan abrumada que todo su cuerpo temblaba incontrolablemente sobre la esterilla. Este paraíso para adultos era tan increíblemente placentero que podía ser adictivo. Esta fue una primera experiencia emocionante para una mujer que había crecido sin haber estado expuesta a baños de burbujas.