Las rifas de cuerdas son un juego común en los festivales. En esta ocasión, alguien reclutó mujeres en la calle y se reunieron 20. Todas se sintieron atraídas por los generosos premios y probaron suerte, pero la realidad no fue tan sencilla (risas). Además de los generosos premios, también se les ataban juguetes sexuales y genitales masculinos. ¡Si les tocaba uno, estarían en serios problemas! ¿Lograrían llevarse los premios a casa sanos y salvos?