La humillación de lesbianas por parte de parejas del mismo sexo no es infrecuente. La disciplina y las reprimendas intensas y brutales, comparables a las que se aplican a los hombres, van más allá de las simples prácticas sadomasoquistas; ¡son violencia! Las diversas formas de trauma psicológico pueden ser tan intensas que causan incontinencia, y las imágenes son tan crueles que suscitan preocupación sobre el estado mental de los actores.