¡Mi colega, guapísima, me pidió ser su novio por un día! Como sus padres la presionan constantemente para que se case, decidió dejarme ser su novio por un día para que pudieran conocerse. Para evitar sus sospechas, fingimos ser una pareja con una buena relación, ¡pero las cosas se desarrollaron de una manera que nunca imaginé! Para evitar sus sospechas, me duché con ella a regañadientes y dormí en la misma cama, pero poco a poco, esta falsa relación empezó a sentirse real...