Con 146 cm de altura, Kyoko es una pequeña ídolo de gravure de instituto cuyo principal atractivo son sus pechos copa I. Un día, preocupada por la percepción del público sobre su falta de atractivo sexual, se convierte en el blanco de un acosador sexual. Sin embargo, el placer que le proporciona que le toquen los pechos y la vagina con destreza la hace sentir más madura. "¡No me toques así... se siente tan bien!". Irónicamente, este acosador despierta su deseo sexual, lo que a su vez impulsa su ascenso en popularidad como modelo de gravure. A pesar de su frustración, comienza a darse cuenta de que, en el fondo, lo necesita... inconscientemente, se transforma en una lasciva ídolo japonesa de gravure, disfrutando de que la toquen a voluntad.