Un pervertido, maestro del manoseo, se fija en las chicas guapas que viajan en tren a diario. Sin embargo, la estudiante Ryoko nunca imaginó que un pervertido la perseguiría en el tren... En medio del hacinamiento, el pervertido se vuelve cada vez más descarado, metiendo la mano en su ropa interior y toqueteando su vulva. Más tarde, le abre la ropa interior directamente e introduce su pene. Esto va más allá del simple manoseo; es una brutal violación en grupo, con el pene del pervertido eyaculando dentro de ella. Una vez que el pervertido se vuelve loco, nadie en el tren puede detenerlo...