El genio del cine Ettore Buchi ha proyectado la magia que se desata en esta isla apartada. En la primera escena, Carla Cox recibe una sorpresa de su novio: un tapón anal. Le encanta tanto que le agradece profundamente. El chico de la cabaña unta el cuerpo de Mia con aceite y le ofrece un servicio excepcional. Suceden encuentros mágicos por toda la isla y el Ángel Incondicional de Lenny ofrece un entretenimiento excepcional.