Por fin conseguí novia, pero aún era virgen y no sabía qué hacer. Así que fui a pedirle consejo a Higuchi Mitsuha, con quien había estado saliendo desde la infancia. Dijo que me ayudaría a perder la virginidad y a practicar conmigo el sexo. Después de hacerme sexo oral, lamerme el coño y follarme hasta que me corrí, me di cuenta...