En fin, mi hermana mayor me adora y se preocupa por mis estudios, así que siempre me da clases particulares con esmero. "Si sacas la nota perfecta, haré lo que sea por ti", me dijo, así que estudié mucho... ¡e incluso la convertí en mi "esclava coneja inversa" personal! Al principio, me servía a regañadientes, pero cuando le ordené que tuviera sexo conmigo, ¡empezó a dar saltos y a tener orgasmos de locura! Poco a poco se volvió más obediente, su rostro se suavizó... ¡e incluso se ofreció a hacerme sexo oral y sexo con los pechos! ¡La he entrenado a mi gusto! Estos últimos tres días, con mis padres fuera, puedo usar mi vibrador "hermana coneja" para hacer lo que quiera, ¡eyaculando tantas veces como quiera!
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