Mi esposa y yo somos muy cariñosos, pero un día pensé en dejar que mi esposa se subiera a un autobús para pervertidos y ver cómo un pervertido la jugueteaba. Me pregunté qué tan lascivo sería para ella. Así que, mientras mi esposa se lo preguntaba, se sintió estimulada por las caricias del pervertido y se excitó...
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