Desde que discutió con su esposa sobre la eyaculación precoz, la falta de sexo se había ido acumulando, lo que lo excitaba cada vez más. Un día, su tía Kanna llegó a visitarlo. A diferencia de su esposa, ella tenía pechos grandes y un cuerpo voluptuoso, lo que lo excitó al instante. Después de que lo pillaran masturbándose a escondidas… Kanna llegó a decir que si aguantaba cinco minutos, sus técnicas eróticas le permitirían tener sexo…
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