Una mujer desconocida se me acercó en la calle. Era Lily, una compañera de clase a la que no veía desde hacía 20 años. Prácticamente la obligué a venir a mi casa, intentando conservar su antiguo encanto inocente mientras me transformaba en una mujer hermosa y madura. Hablamos del pasado, recordando tiempos pasados, sin embargo...
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